viernes, 13 de febrero de 2009

Recalentamiento mental

No sé por qué cuando estoy tan lejos de este aparato escribo mejor que cuando tengo un teclado y una pantalla al frente. Mientras camino, en mi cabeza las cosas se escriben perfectamente, mil ideas claras me llegan a la mente, brillantes, concisas, pero llego, me siento, y el panorama cambia. ¿Cómo hago para que mi musa o lo que sea que me inspira me persiga hasta este lugar, donde me siento a escribir? ¿por qué sólo cuando estoy andando y no puedo redactar nada en concreto me dicta los cuentos y los ensayos que sí son dignos de escribir y publicarse? Extraño caso.
Supongo que es porque aquí la única imagen que tengo es la de una plantilla insípida, sin imágenes que me evoquen atardeceres inolvidables en Manhattan, mirando a Brooklin, o arboledas y olores a yerba redimida por la lluvia. Sólo este maldito escritorio de madera aglomerada que ya me cansé de ver, un cenicero y un tarro de Baileys en el que atesoro monedas de quinientos pesos (colombianos, una miseria). Ahora sí creo en la teoría del espacio de Mies van der Rohe que dice que uno no es el que toca al espacio, es el espacio el que lo toca a uno; que no son las paredes las que lo hacen, sino el espacio el que le da forma a las paredes. Así, no es un café el que refresca la mente, el café se refresca gracias a ella, y seguramente como no la tengo tan refrescada, el que me estoy tomando no me ayuda en nada a hacer de este escrito algo que para mí sea digno porque tengo la cabeza más recalentada que un carburador... sí, eso es, se recalentó de ver siempre lo mismo, se recalentó hasta el punto de hacerme doler la cabeza levemente y disgustarme un poco. Está hastiada de Microsoft y sus diseños mediocres, del Windows y su navegador virulento, de los cuatro colorcitos que simbolizan al sistema operativo y la poca creatividad de la ventanita ondulada. Necesita un Macintosh portátil con el que pueda ir a los lugares donde camino, donde me inspiro, donde respiro y siento olores distintos al del cigarrillo y el desvelo. Una manzana, La Gran Manzana también, porque nunca me he sentido tan tocada por un lugar como me sentí allá, donde hasta la fealdad es estética y los malos olores son fragancias exóticas que gracias al olfato lo llevan a uno a experimentar sensaciones sublimes.
No es como acá, donde el rebusque de palabras es tan notorio, casi como si tuviera que pedirles que vinieran a ayudarme, cuando en otras partes, en esas partes, siempre han sido mis esclavas.
Y temas, necesito temas para desarrollarlos acá, porque este blog no tiene uno definido, ni yo tampoco.
Ahora estaba pensando en burlarme de una situación muy grotesca que vi en el foro de Gloria Trevi... pero no, la palabra no es grotesca, la palabra es ridícula, absurda, sí, aunque no quisiera utilizar este lugar como trinchera para decir lo que no puedo decir allí, además porque quiero que mi círculo de lectores sea más amplio y no sólo sus fans vengan acá a sentirse mal por las cosas que digo... o bien, dependiendo de quiénes sean. Lo que sí le puedo decir es que si se quiere divertir con encanto y con primor, sólo tiene usted que ir a ese foro donde predican el amor con maldiciones y a las patadas y subliman la estupidez al grado máximo con palabras traídas del pelo, cursis, ridículas, patéticas y cuanto adjetivo perteneciente a ese linaje pueda encontrar. Lo patético, lo realmente patético que hay en la humanidad, allá lo encuentra sintetizado: fanatismo, extremismo, absurdo, grosería, inmadurez, ¡todo! Y se carcajea un rato para luego preguntarse: ¿cómo puede albergar un lugar la idiotez pura y dura? Después se siente relajado, se lo juro, y libera eso que llaman estrés más que en una sesión de yoga.
Por lo pronto me iré a revisar en qué va la pelea de esta semana, que da vergüenza ajena y propia... es que ellos procuran cuidarle la imagen a Gloria, pero lo que hacen es dañársela con su melosería y su cursilería y sus clasecitas baratas de buena conducta.
Nos vemos, apreciado lector, que ya encontré dónde refrescarme.

1 comentario:

  1. Desde hace tiempo y a la fecha he ido con la frase a cuestas de que a mì no me gusta leer en libros, sin embargo estoy segura que es la primera vez que digo que en la època en la que adoraba y disfrutaba el leer, un dìa me vino a la mente el querer conocer a alguièn que realmente escribiera de adentro hacia afuera y no a la inversa, para mì eso es lo que tu haces y es quizà el porque siempre me ha gustado como vas uniendo cada una de las lìneas que forman la idea principal de lo que escribes, en algunas ocasiones te comentè y pues para variar fue en el mundo blu, "tus escritos algo tienen que me hacen reìr, llorar, recordar, anhelar, aceptar, negar, etc. (màs o menos) y es quizà donde me digo que si puedo ser tù fan pero por lo que tù escribes, no por lo que Tefa ha sido en ese mundo de Gloria Trevi, ni el antes ni durante y ni despuès.

    Aquì tampoco se trata de que yo escriba lìneas "bonitas" por considerarte amiga, no, asì las cosas no funcionan, aquì yo vengo a leerte y a escribir por que me gusta y disfruto hacerlo y tambièn porque me llega la invitaciòn al mail jajaja, esto ùltimo pues solo es como recordatorio de que debo visitar el blogger.

    Agradezco que aquèl sueño que cuando niña hoy lo haya hecho realidad...NO HAY DETALLE.

    Sì soy, era o fui "FAN" del mundo blu he de agradecer porque obviamente de lo contrario no habrìa conocido a una escritora que cubre muchas de las expectativas para lo poco o lo nada que yo sè....jajaja, no se diga por la cosa de los acentos o las ideas.

    Saludos y aquì andamos.

    PD. Creo que el recalentamiento mental en mì (considerando que esto lo escribiste màs para tì) se me paso de calentado, tal vez hasta se ha quemado jajaja.

    TE QUIERO.

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